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Organizaciones vinculadas a la educación entregan a Mineduc estrategias para disminuir el ausentismo

El documento titulado “Análisis, resultados y propuestas para disminuir el ausentismo crónico en Chile”, resultado de una mesa de trabajo que analizó el tema de la asistencia en la educación chilena, fue entregado hoy a la Ministra de Educación Adriana Delpiano. La secretaria de Estado recibió a un grupo conformado por organizaciones educativas, liderado por la presidenta de Fundación Educacional Oportunidad, Mariana Aylwin.

En el marco de su campaña de asistencia a clases #BastaDeYoNoFui, Fundación Educacional Oportunidad coordinó el trabajo de la Mesa Interinstitucional de Asistencia Escolar, en la cual se investigó, discutió y consensuó en torno al problema del ausentismo escolar crónico existente en nuestro país, con el fin de generar propuestas concretas que incidan sobre el quehacer público en materia de educación.

La mesa está conformada por: Fundación Educacional Oportunidad, Programa Presente, Agencia de Calidad de la Educación, Programa “Sistema de Alerta Temprana de Deserción Escolar” SAT de Peñalolén, Departamento de Educación de La Pintana, Centro de Estudios de Primera Infancia (CEPI), Fundación Belén Educa, Centro de Políticas Comparadas de Educación de la Universidad Diego Portales, Fundación Chile, Fundación CMPC, JUNJI y Fundación Acción Educar.

Sobre el tema, Mariana Aylwin señaló: “En Chile, a pesar de que la subvención se paga por asistencia a clases, tenemos un problema de ausentismo crónico especialmente grave en niveles de preescolar, que afecta enormemente el desarrollo futuro de los niños, más aún de aquellos que viven en situación de vulnerabilidad. Este trabajo propone otra manera de mirar la inasistencia, identificando y trabajando de manera personalizada con los niños que faltan más de un 10% al año. Ese es un cambio fundamental para reducir el ausentismo. La experiencia de nuestro proyecto ‘Un Buen Comienzo’ en diversas escuelas lo está demostrando, y las iniciativas que propone esta Mesa son un gran aporte para la política pública”.                                                                                                                                  

La ministra de Educación, Adriana Delpiano, agradeció el documento presentado por la mesa de trabajo, el cual contiene propuestas de medidas que se pueden adoptar para disminuir la incidencia del ausentismo escolar y señaló que será analizado por el ministerio. “El ausentismo escolar tiene varias aristas que deben ser analizadas. Entendemos que más allá del factor aprendizaje, la inasistencia de los niños puede responder a diferentes variables y que hay otras cosas que pueden estar pasando. Hay un tema cultural en las familias donde no hay un concepto fuerte de la importancia del colegio en niños de 0 – 4 años, por tanto, hay que trabajar con los papás que valoren los procesos de desarrollo de niños en esta etapa. Tenemos casi 500 mil niños y jóvenes que deberían estar en las escuelas y no lo están. Finalmente esperamos que exista una coordinación futura con la Subsecretaría de Párvulos, hacer un nexo entre lo que ustedes hacen y lo que nosotros hacemos, como por ejemplo generar estándares que se puedan incorporar, de manera de “parvularizar” más el kínder y el prekinder y no escolarizarlos”.

Para Rebeca Molina, Fundadora de Programa Presente, la importancia de la labor conjunta es clave: “¡Tenemos que dejar de ver el ausentismo como un asunto administrativo! Trabajando con los colegios hemos visto que la asistencia mejora de manera significativa cuando se pone el foco en formar el hábito, más que en aumentar el control o llenar a los niños de premios para que vayan a clases”.

En esa línea, la alcaldesa de Peñalolén, Carolina Leitao, afirmó: “como pioneros en el país en prevención de la deserción escolar, gracias a nuestro Programa SAT Peñalolén, creemos que podemos hacer un importante aporte con nuestra participación en la Mesa Interinstitucional de Asistencia, al incorporar mejoras a nuestro quehacer desde el trabajo intersectorial que se realiza. Esto permitió aumentar la asistencia del 79% de los niños y niñas que atendemos; y disminuir la deserción comunal en un 34%”.  

Por su parte, Alejandra Alvear, Coordinadora de Educadoras de Párvulos del Departamento de Educación de la Municipalidad de La Pintana, señaló: “el 2014 nos unimos al proyecto ‘Un Buen Comienzo’ de Fundación Educacional Oportunidad, con el lema ‘Hay que estar para ganar’, donde el compromiso de las autoridades y de los equipos de sala fue fundamental. Así, comenzó el trabajo en 13 salas de niveles NT1 y NT2 de nuestros colegios municipales, invitando a los apoderados a involucrarse más en el proceso educativo. Ellos participaron en comités de asistencia, encuentros con familia y sesiones de aprendizaje. Se premió a los niños(as) con menos ausencias; y entre 2014 y 2015, la asistencia en la educación prebásica pasó de un 80,01% a un 84,10%”.

Fundación Belén Educa creó la campaña "Yo no falto", que se ha aplicado desde el año 2014 en 10 de sus 12 colegios. Esta se basa en la detección y comprensión de hechos que favorecen el ausentismo en contextos vulnerables, tales como el uso nocturno de tecnología o la falta de una rutina familiar. “Yo no falto” está basada en acciones innovadoras, como por ejemplo un concurso entre cursos para que todos los alumnos se fotografíen con su profesor jefe bajo un reloj que marca las 8:00. "Los alumnos aprenden si asisten a clases y ese es un desafío que compartimos con las familias. Con la campaña, los colegios han subido entre uno y siete puntos su asistencia, consiguiendo un promedio de 92%. Es el caso del colegio San Damián de Molokai, de Cerro Navia, que subió desde 86.8% a 94.1% en dos años, y muchos de sus cursos alcanzaron y se mantienen en 100%; o el colegio Lorenzo Sazié que en cuatro meses de campaña subió de 86% a 93%", dijo el director ejecutivo de Belén Educa, Juan Enrique Guarachi.

 

Principales conclusiones del estudio

En el documento, las organizaciones de la sociedad civil anteriormente mencionadas proponen las siguientes medidas concretas:

·         Cambio a la modalidad de reporte del Sistema de Información General de Estudiantes (SIGE) a una de información individual y al menos quincenal, y que este sistema genere alarmas cuando un niño esté faltando más de lo recomendable.

·         Difusión de la asistencia como indicador para medir la calidad de la educación.

·         Elevación de la exigencia en la promoción de estudiantes con asistencia menor al mínimo de 85% (casos de excepción).

·         Que se sume a los centros de salud en la tarea de mejorar la asistencia para instruir a la población sobre cuándo es realmente necesario faltar a clases.

·         Ejecución de más y mejores investigaciones académicas en torno al tema del ausentismo crónico.

·         Realización, por parte del Estado, de una campaña de sensibilización pública sobre el ausentismo.

 

Estudios y cifras sobre el ausentismo crónico

El ausentismo crónico es poco visible, pues, aun cuando se registra la asistencia diaria de los niños y niñas, generalmente se mide la asistencia promedio del curso, y sólo se considera la asistencia individual para efectos de promoción escolar, cuando ya es demasiado tarde. En Chile tenemos un promedio de 200 días de clases al año, por lo que el 10% corresponde a 20 días. Si tenemos un curso de 30 niños, y faltan 3 niños cada día, tenemos de todos modos un 90% de asistencia general.

A partir de un estudio realizado por MaryCatherine Arbour, Hirokazu Yoshikawa y Ernesto Treviño para Fundación Educacional Oportunidad, se descubrió que, en promedio, los niños y niñas faltan 21,7% de los días escolares (22,6% en NT1 -pre kínder-  y 20,8% de días en NT2 -kínder-). Sin embargo, uno de los descubrimientos más preocupantes, es que más de un 65% de los niños (66% para NT1 y 68% para NT2) faltan más del 10% de días escolares y, así, califican como niños con “ausentismo crónico precoz”, lo cual se asocia con peores rendimientos en lenguaje y matemáticas en primero y quinto básico.

“Los alumnos ausentes tienen más baja autoestima, son menos competentes en sus relaciones sociales, perciben una menor cohesión en sus familias, una menor aceptación de sus padres y una disciplina inconsistente, e indican una menor satisfacción por las características de la escuela y su personal”, según Corville-Smith et al. (1998), como explican los investigadores de la UC, Ricardo Paredes y Gonzalo Ugarte.

En pre básica, el ausentismo crónico genera dificultades en el aprendizaje de la lectura, escritura y en la adquisición de las habilidades matemáticas (Contreras et. al, 2007), y disminuye las posibilidades de crear lazos confiables con los compañeros, generando un impacto importante en la convivencia escolar (Agencia de Calidad de la Educación, 2013).

En todos los niveles, afecta los resultados académicos (Paredes et. al, 2009), incluso de alumnos que asisten regularmente, puesto que los profesores deben retomar los contenidos y avanzar a un ritmo más lento (Attendance Works, 2014).

Hacia 6° básico, el ausentismo crónico es el mejor predictor de la deserción escolar (Chang et. al, 2008). Quienes faltan un 10% o más al año no logran desarrollar los hábitos necesarios para enfrentar con éxito la vida laboral (Ebstein et. al, 2002). Es así como en la adultez tienden a presentar mayores períodos de cesantía y sueldos más bajos que sus pares (Chang et. al, 2008). Los alumnos con este problema en la etapa escolar presentan mayores tasas de embarazo adolescente, drogadicción y delincuencia (Chang et. al, 2008).

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