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Innovación y calidad en el aula: el sello de Fundación Educacional Oportunidad

Fundación Educacional Oportunidad está cumpliendo este mes diez años trabajando para mejorar la calidad de los aprendizajes de niños y niñas que viven en sectores de vulnerabilidad social, especializada en áreas de la educación menos desarrolladas, como educación inicial y la enseñanza del inglés en los primeros años. Nuestro foco es el aula, con el objetivo de impulsar prácticas pedagógicas que  impacten en los aprendizajes de los niños. Es así como hemos trabajado con aproximadamente 150 escuelas municipales y alrededor de 20.000 niños, en las regiones del Libertador Bernardo O´Higgins, Coquimbo y Metropolitana.  

 

Nuestros inicios se remontan al año 2006, con la participación en una mesa institucional público-privada sobre educación inicial en el marco del programa Chile Crece Contigo. Entonces se decidió realizar una intervención en prekínder y kínder con el proyecto Un Buen Comienzo (UBC) en seis comunas del Gran Santiago –partiendo con un piloto en Peñalolén- y realizar un estudio experimental con el apoyo de la Universidad de Harvard y la Universidad Diego Portales. 

 

Al mismo tiempo, nacía en la comuna de Paihuano el proyecto de enseñanza del inglés que hoy lleva el nombre de We Learn, desarrollando nuevas estrategias y un currículum para niños de sectores rurales y turísticos, partiendo con inglés desde el nivel inicial.

 

Durante estos años, la Fundación ha ido creando modelos que, probando estrategias basadas en la investigación de punta y adecuándolas a través de una metodología de mejora continua a las diferentes realidades de las escuelas, sean capaces de sustentar mejoras en el trabajo cotidiano de educadoras y técnicos en párvulos, docentes, equipos directivos, sostenedores  y familias. Todas las intervenciones han sido evaluadas, tanto desde el desarrollo profesional docente de educadoras, técnicos en párvulos y profesores, como en el impacto en los niños y niñas.

 

Hemos aprendido la importancia de la asistencia a clases de los niños y del buen uso del tiempo en las aulas. Las escuelas han diseñado estrategias para abordar el dramático diagnóstico que nos entregara el estudio experimental que siguió tres cohortes de niños en prekínder y kínder (2008 y 2011), donde se vio que un 68% de los niños presentó ausentismo crónico. El proyecto UBC mostró impactos moderados en el ámbito del desarrollo socioemocional y sólo tuvo impacto pedagógico en el 20% de mayor asistencia. Asimismo, el estudio experimental  permitió  conocer la ausencia de estrategias de las educadoras de párvulos y el escaso tiempo dedicado a actividades más desafiantes en desarrollo del lenguaje (12 minutos en promedio). Esto ha significado abordar problemas que están en la base de los bajos resultados de los niños, promoviendo su asistencia regular a clases, mejorando el tiempo de trabajo pedagógico, la calidad de las interacciones en el aula y el uso de datos para que las propias escuelas vean oportunamente si las estrategias que están llevando a cabo están teniendo resultados. 

 

Hemos aprendido también que el involucramiento de los equipos directivos, sostenedores y apoderados en el nivel preescolar es muy reducido, por una falta de conciencia respecto de la trascendencia que tiene  aprovechar  la etapa inicial de los niños para el desarrollo escolar futuro. El compromiso de éstos y el aprendizaje sobre el levantamiento y uso de los propios datos en la interacción diaria con los párvulos, ha permitido, en muchas escuelas, hacer sustentables los cambios.

Realizamos la campaña comunicacional #BastaDeYoNoFui para generar conciencia en la opinión pública respecto de la importancia de la asistencia de los niños a clases, y realizamos una mesa interinstitucional de trabajo sobre el problema del ausentismo crónico, cuyo análisis, experiencias y propuestas recopilamos en un documento que llegará este mes de marzo a manos de la Ministra de Educación.

Por último, como Fundación ha sido muy importante compartir la experiencia que hemos ido adquiriendo a lo largo de estos 10 años de investigación y acción, y tenemos las energías y las ganas de seguir entregando este conocimiento recopilado al país. Gracias a nuestra esencia abierta y comunicativa, hemos generado convenios e intercambios con numerosas instituciones públicas y privadas, así como con el Ministerio de Educación. Nuestro afán para la próxima década es seguir creciendo en calidad educativa, seguir generando investigación, y continuar compartiendo lo aprendido e investigado para que esto impacte en las políticas públicas. Sólo así podremos decir que hemos visto crecer oportunidades educacionales que funden un Chile más equitativo.

Mariana Aylwin O.

Presidenta del Directorio

Fundación Educacional Oportunidad