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Cómo mantener rutinas saludables durante todo el año escolar

Los niños necesitan estructuras para armarse una rutina que los haga sentirse seguros y tranquilos en su ambiente. Si bien esto se hace especialmente necesario cuando los niños entran a clases luego de las vacaciones de verano, es importante mantenerlo durante todo el año escolar y no flaquear a medida que pasa el año y se agregan otras obligaciones, como tareas, kermesses y actividades extraprogramáticas, por ejemplo.

Por ello, queremos apoyarlos con algunas herramientas que ayudarán a que los niños tengan claridad de lo que deben hacer y de sus rutinas, lo que minimizará las luchas de los padres y la frustración de los hijos.

RUTINAS

·         Levantarse temprano: El objetivo de esto es tener mayor tiempo para realizar las cosas. Despierte amorosamente y lentamente al niño/a, permita que se vista con tiempo y desayune como corresponda. Esto evita que se generen momentos de estrés, o peleas con ellos, por la premura de los tiempos. Se debe recordar que los niños estarán un poco lentos a primera hora, por eso ayudarlos a vestirse cariñosamente los ayudará a empezar el día relajados.

·         Para no correr en las mañanas, conviene dejar algunas cosas adelantadas antes de acostarse, según el horario de actividades del día siguiente, como preparar la mochila y sacar la ropa cada noche (así saben si les toca uniforme o ropa de educación física, por ejemplo).

·         Aconsejamos no prender el televisor después de las 7 de la tarde para que los niños no se sobre-estimulen y no les cueste dormirse a la hora. Eso permite tener una rutina relajante, por ejemplo: baño a las 7, comer a las 7:30 y acostarse a las 8, (minutos más o minutos menos).

SUPERVISIÓN

·         Todas las tardes revisar sus libretas y cuadernos y firmarlos, aunque no tengan tareas, para que la profesora sepa que los padres estén pendiente de lo que pasa.

·         Es importante enseñarles a planificar los estudios y estar informados  de las fechas de las pruebas para que los niños creen el hábito de estudiar con tiempo. Para ello es bueno planificar juntos los días de estudio de cada materia. 

·         Desarrollar con ellos técnicas de estudio, es decir, estrategias que puedan usar a la hora de estudiar, por ejemplo: hacer resúmenes al leer la materia, subrayar, hacer esquemas y trucos para memorizar la materia por asociación, como por ejemplo con canciones.

·         Crear un espacio adecuado para el estudio. Si no se tiene el espacio o los recursos, puede ser incluso la mesa del comedor. Es importante que los niños estén cómodos, tengan buena luz y que lleven con anterioridad todos los materiales que necesitan, para que no se distraigan teniendo que buscar lo que les faltó. Si hay hermanos pequeños en la casa, preocuparse que estén entretenidos haciendo otra cosa, para que no distraigan e interrumpan al que está estudiando.

·         Premiar a los niños por los buenos resultados les anima a repetirlos. Ojalá se trate de premios que no inciten el consumo: un panorama especial, preparar su comida favorita, etc. Por sobre todo, evitar premiar con comida, para no crear en ellos una falsa idea de compensación y asociación de la comida como un sinónimo de éxito (lo cual a mediano y largo plazo puede desarrollar una compulsión por comer con las subsecuentes enfermedades asociadas como diabetes u otras).

EVITAR LA ANSIEDAD

·         Si bien es bueno llevar una calendarización, no es lo ideal hablarle demasiado seguido o generarle estrés a su hijo con las evaluaciones que ocurrirán en el colegio. Los niños no tienen un sentido tan desarrollado del tiempo, por lo que no tiene objeto.

·         Tener una lista escrita de cuáles son las cosas que deben realizar al llegar a la casa y repetírselas amorosamente de manera frecuente. Normas claras conservan la amistad. Si lo hace cada día, evitará malos entendidos y conflictos que interrumpan la armonía.